quarta-feira, 16 de setembro de 2009

A ORDENAÇÃO DE MULHERES - Felix Maria Davidek Bispo que ordeno las primeras mujeres sacerdotes en la Iglesia Catolica Romana -Bismarck Frota de Xerez

por D. Felix Maria Davidek, bispo católico, na Checoslováquia nos anos 70 e 80, no contexto da "Igreja do Silêncio", perseguida pelos regimes comunistas da Europa central e oriental.
Artigo enviado pr Gladys Parentelli, que participou, como observadora, no Concílio Vaticano II. Para maiores informações, consultar Wikipedia, Revista Cocilium, etc.
Olga Lucia Alvarez Benjumea - Rionegro, Septiembre 12/09
Félix María Davídek, el obispo que ordenó las primeras mujeres sacerdotes en la Iglesia Católica Romana. A mediados de 1999 (Julio) a través de la Revista Internacional de Teología Concilium No. 281 de Junio del mismo año, supe acerca de la ordenación de por lo menos 6 mujeres en la Iglesia Católica Romana por el Obispo Félix María Davídek (Enero 21-1921+Agosto 18-1988) en la Iglesia del Silencio en Checoslovaquia.
En lo que he averiguado, sobre vida e historia en la iglesia, es considerado como un hombre de mucho peso en la Iglesia Checa, a pesar de las contradicciones y revuelos en el Vaticano, ante importantes acontecimientos eclesiales, como es la cuestión de “la ordenación de mujeres”. Solo después de su muerte su figura resuena, haciendo eco en toda la Iglesia!

Contrario a todo lo que se quiera decir, las ordenaciones, tanto de las mujeres, como la de los obispos y presbíteros casados, el papa Juan Pablo II estuvo informado y solo, después de la caída del Muro de Berlín, el Vaticano se pronuncia, pidiendo una re-ordenación “bajo condición” en caso de duda, por las circunstancias en que fueron realizadas, menos la ordenación de las mujeres! El documento fue firmado por el cardenal Ratzinger (en aquel entonces) y el arzobispo Tarcisio Bertone, en 1992.

Este obispo había estado 14 años en prisión por el régimen totalitario del sistema comunista, había sido consagrado como obispo 1967. Vivía a flor de piel, los principios de Vaticano II y los aportes de Theilhard de Chardin, e Ives Congar.

La Iglesia del Silencio, organiza en clandestinidad una asociación llama Koinétés a la que pertenecían las Comunidades de Base, formada por varios miembros/as, y es desde allí donde la Comunidad Eclesial, empieza a sentir la necesidad de ordenar mujeres y hombres casados al sacerdocio, bajo la dirección del obispo Davídek. Tenían muy bien organizado su cronograma de formación: teológica, filosófica, histórica y pastoral, que llegó “abarca a toda las Iglesias checoslovacas, más 72 parroquias checas de Rumanía” –palabras del obispo Félix María Davídek, tomadas directamente de la grabación que se hiciera en la clausura del Sínodo Koberice- un pueblito al sudeste de Brno (Ver artículo de Concilium 281).

Era esta; la Iglesia de “segunda línea” pues, la Iglesia de “primera fila” era la constituida por quienes podían celebrar públicamente.

Davídek fue un obispo convencido de que había llegado la hora de entender “los signos de los tiempos” es decir el kairós –tiempo de bendición- como se puede entrever a lo largo, no solo del artículo de Concilium, sino en su biografía y diferentes artículos que circulan en el internet.

Debido al trabajo y proyección eclesial de Koinótés, en el cual surgían nuevas formas de vida, sustentado en base a los planteamientos del Vaticano II, es a finales de 1970, que “la cuestión de la ordenación de mujeres” empieza a aparecer con visos interesantes. Davídek convoca a un Sínodo pastoral, a fin de
solucionar la difícil situación del crecimiento de la iglesia, y de manera especial, el papel de las mujeres en ella. “la sociedad necesita el servicio de las mujeres como un instrumento especial para la consagración del género humano” decía(1)

Al Sínodo, asistieron unas setenta personas, participando otros obispos, colaboradores “íntimos” de Davídek, se reunieron en una casa parroquial, después de haber tomado todas las medidas de seguridad, que tal reunión requería, como Iglesia en clandestinidad.

A pesar de las tensiones que se hicieron sentir, y la propuesta de retirar de la agenda, el tema de “la ordenación de las mujeres” el obispo Davídek, tuvo el coraje de seguir adelante, con el desarrollo del Sínodo, después de lograr que los participantes votaran aceptando el programa, sin cambiar ningún punto propuesto y menos el de “la ordenación de las mujeres”.

De Davídek se sabe que ordenó a 6 mujeres, supuestamente violando el Derecho Canónico (CIC de 1918, can 968,1) que estaba en vigencia. Se había tomado muy en serio aquello que la Ley no es para la humanidad, sino la Ley al servicio de la humanidad, y que “”El Hijo del Hombre es el Señor del sábado”
Lucas 6:1-5. En la Iglesia: HOY ES SABADO! Él, declaró que lo hacía porque lo “consideraba un asunto de conciencia” y era la razón por la que lo estaba haciendo:

“No debemos esperar que todos se avengan a esta práctica. Debe haber alguien que transmita a los demás algo que la mayoría del género humano irá aprendiendo progresivamente a aceptar”.(2)

“Hoy en día reconocemos que, en efecto, bajo la influencia de la gnosis y también del paganismo, algo en la iglesia se vio interrumpido si las mujeres podían desempeñar la función de diácono en el cristianismo primitivo, pero no en el siglo XX. Si queremos regresar a las tonificantes fuentes de los cristianos primitivos en todo lo demás, también debemos abrazar esta parte de su modo de proceder. El género humano necesita la ordenación de las mujeres y está literalmente aguardándola. La iglesia debería abstenerse de
impedirla” (3)

Este obispo de grata memoria, murió en un accidente víctima de las quemaduras que su cuerpo sufriera. Su historia no será quemada, en la memoria de las mujeres que luchamos por la consagración en el ministerio
sacerdotal dentro de la Iglesia.

1)Notas de la conferencia del Obispo Davídek “Sobre la ordenación de Mujeres” texto mecanografiado (agosto/70). Archivo privado de Ludmila Javorová. Reseñado en Concilium pág. 539.
2) Citas seleccionadas de los discursos del Obispo Davídek, en el Sínodo de Koberice (1970). Archivo privado de Ludmila Javorová. Reseñado en Concilium pág. 548.
3) Idem


Elfriede Harth
European Representative
Catholics for Choice
eharth@catholicsforchoice.org
www.catholicsforchoice.org

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